La inclusión de las personas con discapacidad debe ir más allá del asistencialismo básico. Debe traducirse en autosuficiencia económica real.
Las personas pueden tener capacidades diferentes, pero las oportunidades deben ser las mismas. Por eso una de las estrategias que hemos fortalecido son las alianzas con empresas privadas, para abrir oportunidades laborales formales a quienes históricamente han encontrado barreras de acceso al empleo.
El trabajo también cubre a las víctimas del conflicto armado, con las mismas rutas de vinculación laboral y acompañamiento.
